Hasta donde alcanza la vista, solo hay agua y un horizonte difuso. En el arca, planes para el futuro lejano, alegría en la diferencia, admiración por el hombre superior, elección no reducida a dos opciones, escrúpulos superados, tiempo para reflexionar y la creencia de que todo esto resultará útil algún día. Wisława Szymborska Qué trabajo difícil el de ser espía. Porque a un espía no lo quieren muerto, lo quieren vivo; para eso se emplea la tortura. Y, convengamos, la muerte es más segura. Claro que hay gente a la que le gusta la aventura y decide trabajar en inteligencia. A mí me gusta la aventura y, como mucho, voy a bucear o a probar surf. Están las personas que entienden que algo está mal y se convierten en espías para salvar la libertad de su pueblo o país o lo que determinen tan valioso como para arriesgar sus propias vidas. En general, la imagen que se tiene de una espía mujer es la de una mujer elegante que logra inmiscuirse en los círculos de poder o de...