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Al principio, la mujer era el sol.

 


No deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, 
sino sobre ellas mismas.

Mary Wollstonecraft


Si se habla de mujer y revista literaria la primera persona en la que pienso es en Victoria Ocampo. Pero, antes de la existencia de Revista Sur, existió Seitō, en Japón, y su creadora fue una mujer. Me refiero a Raichō Hiratsuka.

Raichō Hiratsuka, cuyo nombre original era Hiratsuka Haru, nació en Tokio en 1886, apenas dieciocho años después de instaurada la Era Meiji. Nombro a la era Meiji porque fue fundamental en la vida de Raichō.

Brevemente (muy brevemente): antes de 1868, Japón vivía en el feudalismo, un aislamiento completo del resto del mundo. La política Sakoku prohibía a los japoneses salir del territorio y a los extranjeros entrar, bajo pena de muerte. Esta política de aislamiento duró entre los años 1639 a 1853. En 1853, debido a un incidente con un navío estadounidense, las cosas en Japón comenzaron a cambiar. Se unificó el poder bajo el mando de un emperador (previamente los poderes eran regionales y feudales), se dictó una constitución, el país se modernizó a través de reformas políticas, sociales y económicas. Fundamentalmente se industrializó.

Gracias a estas reformas los japoneses se conectaron con el mundo.

Raichō, como dije anteriormente, nació cuando la era Meiji estaba consolidada. Su padre era funcionario de alto rango en la Junta de Auditores de Japón y viajó por Europa y Estados Unidos. Esto hizo que su familia fuera más “occidental”.

Al terminar la escuela quiso inscribirse en la Universidad de Mujeres de Japón, que había sido creada en 1901 por Jinzō Naruse. La educación de las mujeres, sin embargo, estaba dirigida a “educar buenas esposas y madres sabias” así qué, cuando Raichō les informó a sus padres que tenía intención de seguir estudiando su padre le dijo “mucho estudio hace de una mujer infeliz”. Pero, gracias a la intervención de su madre, logró ingresar a la universidad en 1903, bajo la promesa de que iba a dedicarse a las materias de labores y economía doméstica.

Raichō no cumplió su promesa y estudió literatura y filosofía. Lo más importante de su paso por la universidad fue su conversión al Budismo Zen. En 1906 se graduó con una tesis sobre la idea de Dios y la evolución de las religiones. Un tema clave para Raichō para poder seguir avanzando era aprender inglés. A los veinte años se inscribió en una escuela de inglés para mujeres, pero al no ver avances, cambió de lugar de estudio y su vida dio un vuelco.

En el nuevo instituto al que asistió conoció al profesor Choko Ikuta quien le dio la bienvenida a un club de literatura que llamaban Sociedad Literaria Keishū. Acá es donde comenzó a cambiar la vida de Raichō. Fue cuando escribió sus primeros poemas y ensayos. Si bien fue un momento de desenvolvimiento personal, profesional podríamos decir, su vida privada tuvo otro aspecto. Se enamoró de un hombre casado, el novelista Morita Sōkei, con quien tuvo un romance. El escándalo fue mayúsculo. Tuvo que dejar la sociedad literaria y su familia fue interpelada por las acciones de Raichō.

No todo estaba perdido. Ikuta la animó a fundar una revista literaria. Así, en 1911, Raichō Hiratsuka creó SEITŌ (1), la primera revista literaria hecha exclusivamente por mujeres y para mujeres. Seitō quiere decir Medias Azules y nombraron así a la revista en honor a las mujeres de la Blue Stocking Society quiénes, en el siglo XVIII se reunían en Londres a discutir temas que les eran vedados en las conversaciones públicas.


Portada del primer número de Seitō


Para iniciar la revista contaron con la colaboración económica de las fundadoras y de las mujeres que habían participado del club literario. También la madre de Raichō aportó dinero. Había estado ahorrando un dinero, una especie de dote, para cuando su hija se casara. Entendió que invertirlo en la revista iba a ser más productivo.

El objetivo de la revista era, según palabras de la propia Raichō, despertar en las mujeres un pensamiento libre que las motivara a descubrir y explotar su propio potencial. En el estatuto de la revista se leía: “debemos despertarnos sin demora y desarrollar al máximo los talentos que el cielo nos da”. Suena a trillado desde el siglo XXI pero no hay que olvidar que estamos hablando del año 1911 en un país que hasta hacía cincuenta años vivía en el feudalismo.



Fundadoras de la revista Seitō

La tapa del primer número fue ilustrada por Chicko Naganuma. Raichō (acá fue cuando adoptó este nombre que significa ave de trueno) escribió un ensayo sobre la autorrealización y la trascendencia. La poeta Yosano Akiko aportó el poema Pensamiento divagante.

Algo parecido a lo que viviría Victoria Ocampo cuando fundó la revista Sur, Seitō fue atacada y censurada. Se atacaba a las autoras por su vida privada, su forma de vestir, sus romances, toda excusa era buena.

En 1914 Raichō se fue a vivir con el artista Okumura Hiroshi. Tuvieron una hija y un hijo y se casaron recién en 1941.

 

Raichō con su marido y sus hijos


La revista duró 5 años. En 1916 fue discontinuada, poco después de que Raichō dejara su lugar como editora por problemas de salud.

Por supuesto, no iba a quedarse en su casa con los brazos cruzados. 

En 1919 fundó, junto con Ichikawa Fusae, la Asociación de la Nueva Mujer (Shin Fujin Kyōukai). El primer objetivo de esta asociación fue lograr que se levantara la prohibición para participar en política que pesaba sobre las mujeres, luego, buscar el derecho a voto. Asimismo, un gran tema fue la posibilidad de divorcio para las mujeres cuando los hombres tenían enfermedades venéreas. En aquella época, la tasa de sífilis era muy alta.

En 1922 la ley fue derogada y, poco tiempo después, se disolvió la Asociación. El voto femenino sería alcanzado recién en 1945.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, devastadora para Japón como ya sabemos, Raichō Hiratsuka participó en movimientos pacifistas qué, en 1950, la llevaron a viajar a los Estados Unidos (junto a la escritora Yaoko Nogami) para presentar un plan de paz al gobierno estadounidense.

En octubre de 1962, Raichō, Yaoko Nogami y la artista Iwasaki Chihiro, fundaron la Asociación de Nuevas Mujeres de Japón (Shinfujin) 

Las actividades de Shinfujin se llevan a cabo en más de 10 000 grupos organizados en todo el país, en lugares de trabajo y comunidades, incluidas las zonas rurales. Shinfujin tenía una sede central que agrupa a las secciones que trabajan en las 47 prefecturas y sucursales en 880 municipios.



Shinfujin trabaja para hacer realidad todo tipo de reivindicaciones de las mujeres en relación con cuestiones como los derechos de la mujer, la igualdad de oportunidades con los hombres, la mejora de las condiciones de trabajo y de vida, las medidas de apoyo al cuidado de los hijos, la educación, la protección del medio ambiente, la paz y la abolición de las armas nucleares. 

Raichō Hiratsuka fue un pilar fundamental del feminismo japonés. En 1971, el mismo año en que murió, se publicó su autobiografía In the beginning, woman was the sun.




Anónimo: RAICHŌ HIRATSUKA



(1)  Raichō Hiratsuka creó Saitō con: Yasumochi Yoshico, Nihon Joshi Daigaku, Mozume Kazuko, Kiuchi Teiko y Nakano Hatsuko.








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